“El pescador alegre” es una canción tradicional colombiana del género cumbia que conocí a través de una cultora colombiana llamada Totó La Momposina, cuya versión aparece titulada simplemente “El pescador”. Esta cantante representa con su actitud la vida popular, no como una actriz de lo que significa la tradición colombiana sino como partícipe de un estilo de vida que se mantiene vigente en las orillas del rio Magdalena, Colombia, que involucra a distintos sujetos de esa sociedad que vive en sus orillas y/o que sube su corriente para llegar al Mar Caribe. Lo que “El pescador alegre” describe es la cotidianidad del pescador artesanal de esa zona, a su sentir y a su faena. PARA ESCUCHAR DURANTE LA LECTURA : El Pescador - Totó La Momposina (Live Sessions) La cumbia es un género afroindígena de la Costa Caribe colombiana cuyo elemento más característico es la percusión, aunque en algunas manifestaciones pueda agregársele otros instrumentos, no solo indígenas sino tam...
Siomara Salmerón . Partiré de lo complejo que es definir quién soy. Dentro de la búsqueda de esa misma respuesta, me parece que la más propia y antigüa expresión de mí misma que recuerdo es musical. Es posible que en el hecho de descubrirme mujer, yo misma definiera, también en ese sentido, mis formas, las cuales no necesariamente eran antes de mí. Pero ¿y quién soy yo? El dúa que decidí que lo quería escribir era una canción, para el proceso acogí la rima, que sabía marginada por la poesía moderna. Pero qué iba a decir −no entendía de profundidades. Fue como aquellos poemas del colegio y ensayos creativos, sin narración más que de una secuencia que tenía lugar en el pensamiento de supuestos personajes ficticios. La música cumple roles en nuestras vidas, como entidad, también en la intimidad. Aprendí a hacerme social a través de ella mientras nos tocábamos emocionalmente, nos comunicábamos. Puedo parecer un poco autista a veces por formas inusuales en que he aprendido a intera...
"Este es un cuento que escribí inspirada en mi perspectiva del mundo en que vivo, que me ha acompañado desde que soy muy pequeña, y que con el tiempo he aprendido a valorar conscientemente como la fuente de mi vocación artística. Está narrado en tercera persona, porque solo yo sé que la protagonista soy yo". Siomara Salmerón Todas las madrugadas lluviosas eran diferentes, pero cada vez que llovía ella hacía el mismo recorrido. Le gustaba caer en el hermoso verde de las hojas de las grandes malangas, y pasar un largo tiempo en el trayecto, oscilando entre las nervaduras que se atravesaban desde que caía hasta acabar en los ápices. A veces no tenía que fluctuar; caía justo en el centro y descendía rápido hasta desprenderse y acabar en los charcos. Lo que le gustaba era que una vez que estaba ahí podía verlo todo. Veía la claridad escurrirse poquito a poco y penetrar en el follaje hasta dorarlo todo, también veía la coreografía agitada, de golpeteos y sopl...
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